Rowan SGA

Gestión de almacén

Cuándo un Excel ya no basta para tu almacén

Cuándo un Excel ya no basta para tu almacén

Un Excel funciona bien mientras el almacén cabe en la cabeza de una persona: pocos SKU, pocas ubicaciones, un único turno. El problema no aparece de golpe, aparece como fricción — alguien pregunta "¿esto está actualizado?" antes de confiar en una cifra.

Hay tres señales que casi siempre preceden al cambio. La primera es la más obvia: el stock del papel no coincide con el de la estantería, y solo se descubre en la rotura. La segunda es que dos personas pueden estar pickeando el mismo pedido sin saberlo, porque nada bloquea un hueco mientras se está preparando. La tercera es más silenciosa: nadie sabe qué caducó hasta que ya ha caducado, porque la fecha vive en la cabeza de quien recibió esa entrega, no en un sistema.

Ninguna de las tres se arregla con más disciplina o una hoja mejor maquetada. Se arreglan modelando el almacén de verdad: ubicaciones con capacidad, huecos de picking que se bloquean al usarse, lotes con fecha de caducidad que el sistema vigila por ti. Eso es lo que separa una hoja de cálculo de un SGA — no el aspecto, sino qué preguntas puede responder sin que nadie tenga que ir a mirar.

Si estás leyendo esto porque acabas de tener una de esas tres conversaciones incómodas, probablemente ya sabes la respuesta.